La ACTC tomó nota de la cancelación del TC en Neuquén
Según Roberto Saibene, comisario deportivo de la ACTC, lo que pasó el domingo en Centenario con el Turismo Carretera sirvió para tenerlo en cuenta en otra circunstancia similar. “Se debe tener la prevención para no tener que suspender una carrera”, le dijo a SoloTC.

En la provincia de Neuquén había una alerta amarilla que pronosticaba para el domingo 30 vientos del sector sur o sudoeste, con velocidades entre 40 y 60 km/h y ráfagas que podrían superar los 90 km/h. Esta vez, las predicciones no fallaron y el Turismo Carretera tuvo que cancelar su 3ª carrera del año por la hostil condición climática que azotó el autódromo de Centenario. ¿Debió la ACTC hacer caso del pronóstico y reacomodar el cronograma? ¿Tomaron nota de lo ocurrido para actuar en consecuencia para otro evento similar? Hablamos de esto con Roberto Saibene, comisario deportivo de la ACTC.
“Si nosotros realmente hubiéramos sabido que iba a pasar esto, podríamos haber tenido actividad el viernes y el sábado, y dejábamos las Finales solamente para domingo. Pero bueno, con el diario del lunes todo es mucho más fácil. Esto nos da una alerta a nosotros que, ante futuros acontecimientos como este, se debe tomar la prevención para no tener que suspender una carrera, que es lo más triste de todo”, le dijo Saibene a SoloTC, luego de cancelar la carrera de TC en la Patagonia.
El pronóstico también anuncia lluvias por la madrugada del sábado, aunque nunca llegaron. Por la mañana hubo sol y viento leve en el autódromo neuquino, donde el Turismo Carretera estaba disputando la 3ª fecha. Las 2 primeras series se disputaron con normalidad, pero la 3° ya se vio afectada por las primeras ráfagas fuertes de viento que dificultaron la visibilidad en pista. De hecho, esta selectiva fue la más lenta, con más de 14 segundos de diferencia con relación a la que ganó Agustín Canapino (Chevrolet Camaro), que fue la más rápida.
El viento fue cada vez más intenso mientras continuó el cronograma de las demás categorías que acompañaron al TC, como el TC Pista, el Turismo Carretera 2000 y la Fórmula 2. Hasta que 1 hora antes del inicio de la “máxima”, pautado para las 14 horas, ráfagas de más de 60 kilómetros empezaron a volar las carpas y destruir las estructuras que funcionan como boxes, al tiempo que obligó a desarmar el resto para evitar accidentes. Definitivamente, estaba en jaque el desarrollo de la Final.

“Estaba pronosticado, pero uno nunca imagina que podía ser de esta dimensión”, reconoció Lautaro de la Iglesia, uno de los pilotos locales, en medio de un sector de boxes desolador, sin carpas, autos tapados de tierra, semirremolques estacionados para hacer algo de reparo y un autódromo ya casi sin público. Finalmente, a las 16 horas los comisarios deportivos anunciaron que se daba por cancelada la fecha y que no se disputaría la competencia.
La última vez que el TC había cancelado una carrera por cuestiones climáticas fue el 28 de octubre de 2001 en el autódromo de Buenos Aires cuando solo se pudo disputar 1 entrenamiento. Ese fin de semana la intensidad de la lluvia obligó a la ACTC a suspender el evento (leer nota). Aunque en aquella oportunidad la carrera se llevó a cabo el siguiente fin de semana.